
Uno de los aspectos sociales que cabe destacar de Holanda y en particular de Amsterdam es su fama de tolerantes, sus más de setecientos cincuenta mil habitantes demuestran cada día el liberalismo que existe en esta ciudad donde predomina la diversidad y la mente abierta de las personas que residen en la ciudad, aspecto que se contagia rápidamente a todos los turistas afincados en hoteles Amsterdam,
Si se visita una ciudad no es para estar todo el día en el hotel, en Amsterdam se pueden visitar muchos museos de fama internacional, como es el caso de Rijksmuseum, Stedelijk Museum y el Museum het Rembrandthuis, el Museo van Gogh, el museo de Cera Madame Tussaud, el Museo del cine o Filmmuseum, la Casa de Anne Frank y el Museo Amstelkring. Y para los más cerveceros, el museo de la cerveza Heineken, ya que en Amsterdam se encuentra la fábrica de esta marca de cervezas mundialmente conocida.
Tras abandonar los hoteles Amsterdam se pueden dirigir a uno de los jardines botánicos de más antigüedad del mundo, abierto en 1660 bajo el nombre de Hortus Botanicus. En él encontrarán todo tipo de especies, muchas de ellas muy antiguas, entre estas destaca la planta de café de la cual se cogió una muestra para llevar a cabo las plantaciones en América Central y América del Sur.
Muchos de los visitantes de Amsterdam ocupan sus hoteles para asistir a alguno de los conciertos que se suelen celebrar en una de las salas de conciertos más famosas, Concertgebouw, donde la orquesta sinfónica Orquesta Real del Concertgebouw actúa desde el año 1888.
También suelen llegar muchos turistas a Amsterdam el 30 de abril, una fecha simbólica para la ciudad, ya que coincide con el Día de la Reina (Koninginnedag), a lo largo de este día todos los habitantes se lanzan a las calles de la ciudad para vender las cosas que tienen por casa y que ya no utilizan, una especie de rastro multitudinario. Un detalle a destacar es que la gente suele ir vestida de naranja en este día, ya que es el color de la casa real, si no queréis destacar demasiado ir buscando un modelito de este color.
Para aquellos que no son demasiado comientes la ciudad de Amsterdam será ideal, ya que en ella se pueden encontrar restaurantes de todo tipo: españoles, italianos, tailandeses, chinos, etíopes, tibetanos, etc. por lo que todos los turistas podrán sentirse como en casa y comer de aquello que suelen comer en sus países de origen. En el caso de que a pesar de la gran diversidad no se encuentre el restaurante perfecto y su gusto, pueden realizar una compra en los tokos o en los mercados disponibles, donde se venden todo tipo de ingredientes y alimentos para hacer cualquier receta, por muy éxótica que resulte.